Llegada de nuestros alimentos a Malaui

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El pasado mes de junio organizamos nuestra II Campaña de recogida de alimentos para los proyectos materno-infantiles que tiene la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol (MCSPA) en Malaui, logrando reunir más de 5 toneladas de comida. Tras varios meses de viaje, los alimentos han llegado por fin a su destino y, para celebrarlo, esta semana tuvo lugar una fiesta en la guardería de Benga, donde padres y niños pudieron disfrutar de una Navidad anticipada.

En FMLC nos gusta manteneros al corriente de todo lo que hacemos, en especial si son iniciativas en las que habéis participado con tanta ilusión como fue la II Campaña «Alimentos para Malaui», gracias a la cual recogimos más de 5.000 kg de comida –especialmente pasta, legumbres, aceite, leche en polvo y conservas- y 4.000 pares de zapatillas de lona, que fueron donados por una empresa de Calahorra.

Tras concluir la campaña, enviamos todo este material a Sevilla, donde la Asociación Llamarada de Fuego almacenó todo en un contenedor que fue trasladado por barco y carretera a la capital de Malaui, Lilongwe -en un viaje de varias semanas que concluyó el pasado 20 de noviembre-, y de ahí a Benga, al este del país, donde se encuentra la misión de la MCSPA.

Fiesta navideña y regalos

Tras esta peculiar odisea, la parroquia de Benga ha recibido el camión con 9 toneladas de material y alimentos, con los que ha llenado a rebosar sus almacenes. Para celebrarlo, los responsables de la guardería han organizado esta semana una fiesta prenavideña con los niños y padres de la comunidad.

En la fiesta, los niños disfrutaron de canciones y vídeos infantiles para bailar y, lo que es más importante: probaron por primera vez chucherías como batidos, yogures o galletas con leche condensada, sabores que les volvieron locos. También recibieron con mucha ilusión regalos de Navidad venidos de España: se le dio a cada uno ropa y un par de zapatos que, como podéis ver en las fotos, quisieron estrenar de inmediato.

Se cocinó un menú especial con algunos de los alimentos recogidos en la campaña -espaguetis con tomate y atún-, para enriquecer la dieta de los pequeños, que apenas tienen acceso a alimentos como carne o pescado. A su vez, los padres también recibieron un valioso regalo navideño: semillas nuevas para sus huertas particulares, con las que poder mejorar y diversificar la dieta de sus familias.

Recursos para resistir el invierno

Gracias al elevado número de alimentos recogidos en la campaña de junio, este año la parroquia cuenta con un excedente importante de comida.  Por ello, sus responsables han decidido dársela a los ancianos que habitan en los pueblos de la zona, mediante la creación de un dispositivo de ayuda en los meses de invierno, que son especialmente difíciles para la gente mayor, debido a la hambruna.

Al carecer de ingresos, los ancianos son uno de los colectivos más vulnerables de Malaui. La mayoría depende de la caridad de sus familias o de sus escasos cultivos para subsistir. Muchos padecen desnutrición, especialmente de enero a abril, los meses que preceden a la recogida de la cosecha. Por eso, es importante que sepáis que gracias a vuestra colaboración no sólo hemos podido mejorar la salud de la población infantil de Benga, sino también alimentar a numerosos ancianos que, sin este apoyo, tal vez verían peligrar su salud y su supervivencia.

Novedades en Turkana

Las buenas noticias no sólo nos llegan de Malaui. También mantienen su buena marcha nuestros proyectos de cooperación en Turkana (Kenia) y, en especial, la guardería de Kapedor, que ya cuenta con casi un centenar de alumnos regulares.

Este año se han realizado mejoras en sus instalaciones y se ha construido un terreno de recreo con balancines, columpios e incluso un tiovivo para que los niños disfruten, como podéis ver en nuestra galería de fotos.

Pero el logro más importante es que se ha podido estabilizar el suministro de agua potable de la guardería. Gracias a esto, se ha puesto en marcha una granja agrícola donde se cultivan principalmente verduras. De esta manera, se contribuye a mejorar la dieta de los niños, al tiempo que se les enseñan nociones básicas de agricultura y uso sostenible del agua, de manera que en el futuro puedan cultivar sus propias cosechas y contribuir al desarrollo económico de Turkana.

Haz click en el enlace para saber más sobre nuestros proyectos de cooperación.